viernes, 5 de noviembre de 2010

PANTERA

He pintado a la fiera de negro
y resultó el luto una reverencia al depredador:
La noche temporal en la piel resalta
dos brillos de agua
que resbalan
desde el blanco de dos lunas llenas
hasta el blanco de colmillos fugaces.
La pena es una estrella en la mejilla.
Se curva el horizonte en su columna vertebral,
se inclina el infinito hacia la oscura tierra
y resbala
un río hacia la fosa del océano oscuro
cavada por la huella del peso de la garra.
Simplemente llora la noche del mundo
.
La pantera es mi noche del mundo.
Se ha inclinado el animal
por deslizar suave una lágrima en la hierba
y los párpados del cielo se han alzado
desafiando el sol
a la pupila de la noche.
Se miran a los ojos dos tiempos
.
El blanco y el negro del miedo y el alba.
Estruja la tierra esa garra,
y el mundo le duele.
Se clava firme y tensa por correr libre y veloz.
El tinte negro al fuego
del día se hará oro.

1 comentario:

  1. Estruja la tierra esa garra. con éste ya te laureas. Todavía queda por hablar todo eso. y esos dos últimos versos. el plomo ahí anda, ahí. hay cosas que a uno le hubiera gustado que fueran suyas

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